¿»ERES RICA/O» O «TIENES RIQUEZA»?

A lo largo de todos estos años ayudando a familias a gestionar sus finanza personales, me he dado cuenta que cada uno de nosotros tiene una actitud positiva o negativa frente al dinero, cuando esa actitud se repite en los miembros de una sociedad podemos hablar de cultura, así,  podemos distinguir dos culturas que se repiten en una u otra sociedad: la cultura de la pobreza y la cultura de la prosperidad.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre «ser rica/o» o «tener riqueza»?. Después de trabajar con personas muy diferentes puedo afirmar que tener riqueza no es más que un estado temporal, así nos referimos a la cantidad de recursos que posee una persona, una familia, una ciudad , un país en un momento determinado. A mayor cantidad de dinero, más rica económicamente será una persona. Pero ser rico, ser próspero o poseer una cultura de prosperidad es algo más, es un sentimiento duradero y profundo de abundancia que te genera tranquilidad, seguridad y felicidad.

Esta actitud que adoptas en relación con el dinero implica ser consciente de los recursos que tienes; mantener una actitud positiva hacia la vida y hacia lo que tenemos y saber manejar los recursos (pocos o muchos) que se poseen. Ya ves que no es cuestión de cantidad sino de calidad.

Paralelamente, no tener riqueza es no poseer dinero en un momento dado. Es una carencia temporal de recursos, mientras que ser pobre o poseer una cultura de pobreza es un sentimiento duradero y profundo de escasez que genera angustia, temor e inseguridad. Esta actitud también implica: no reconocer los recursos que se tienen, mantener una actitud negativa hacia la vida y hacia lo que posees y manejar inadecuadamente los recursos que se poseen sean pocos o muchos.

Una persona próspera y sin dinero genera fácilmente riqueza, y una persona que tiene riqueza pero no es próspera perderá fácilmente su riqueza, pues no se ha preocupado en desarrollar habilidades para mantenerla en incrementarla.

Mira a tu alrededor, todos hemos oído hablar de personas que han ganado la lotería, pero al cabo de un tiempo, de su riqueza, no queda más que un recuerdo; y seguro que conoces a  personas que en un momento dado de su vida tocan fondo y lo pierden todo, pero con su iniciativa, su ingenio y su empeño resurgen de nuevo y vuelven a crear riqueza. Las primeras poseen la cultura de la pobreza y las segundas, una cultura de prosperidad.

¿Te das ahora cuenta de la importancia que tiene formarnos financieramente? sólo así podremos desarrollar una cultura de prosperidad con la que generar y administrar adecuadamente el dinero y sobre la cual construir una riqueza material. Esto implica conocernos y conocer los recursos que poseemos, aprender a disfrutarlos y a manejarlos adecuadamente; manteniendo siempre una actitud positiva y optimista frente a ti mismo y frente a los demás.

Recuerda que si tenemos una cultura de prosperidad enseñaremos esto, mientras que si tenemos una cultura de pobreza, esto es lo que nuestros niños y nuestros jóvenes aprenderán de nosotros. Ahora tu decide donde quieres estar y cual es el legado que quieres dejar en la sociedad…. yo hace tiempo que lo tengo claro.

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